Escrito por Cotevisa
|
10 Febrero 2011
Un superárbol para estar en paz con el planeta
|
Articulo publicado por el periodico Levante-EL MERCANTIL VALENCIANO 18/11/2010
|
| Propuestas "verdes". Solo en la imaginacion desbordante de Hans Christian Andersen hay una planta que crece a más velocidad que la Paulownia: la habichuela mágica a cuya copa tuvo que subir Periquín para hacerse con las monedas del gigante que salvaron de la penuria a su familia. |
|
En la Comunidad Valenciana comienza a verse en algunas zonas de huerta y zonas marginales de secano una planta muy poco habitual, nada exigente y capaz de desarrollarse a una velocidad sorprendente si recibe un poco de agua es su primer año de vida.
Se trata de la Paulownia, o Paulonia, el "superárbol", originario de china, Laos y Vietnan, que se cultiva desde hace décadas en Japón, donde se le conoce como Kiri y produce una madera muy apreciada. La lista de sus cualidades es tan apabullante, según el creciente numero de amigos de la Paulownia, que resulta dificil no imaginarse un futuro más o menos próximo sin grandes plantaciones de esta planta sustituyendo a frutales marginales, viñedos o almendros cuya producción en términos económicos es cada vez menos rentable.
|

|
Entre los impulsores de su cultivo en la Comunitat Valenciana figura una empresa denominada "Decide sostenibilidad" que ha incorporado la Paulownia dentro de un concepto mucho más amplio de gestión medioambiental. Se aposto por la Paulownia por su capacidad para actuar en muy poco tiempo como un sumidero de CO2, aunque también por la rentabilidad que ofrece prácticamente desde el primer año de su plantación. Ofreciendo un servicio integral a las empresas: medimos, reducimos y compensamos, y aquí es donde entra la Paulownia.
Su crecimiento rápido hace que cumpla a la perfección el cometido asignado: capturar la mayor cantidad posible de CO2. Pese a su reposo invernal, cuando pierde las hojas, tiene un crecimiento ultra rápido, de varios metros por año, si encuentra condiciones favorables. Además tras un apoyo inicial con riego, la planta desarrolla profundas raices que le hacen resistir sequias, frios -17 grados y calor + 45 grados.
Una vez arraigada, las posibles salidas comerciales de la Paulownia se multiplican: puede cortarse por el tronco cada tres años para servir como combustible-biomasa- o fabricar pellets que sirven como combustible en centrales térmicas. Otra opción es destinar la planta para la fabicación de pasta de celusola o aportando fibra para fabricar tableros. Sin embargo es en su uso forestal donde alcanza toda su plenitud como capturador de Co2 sin estar exento de rentabilidad. En siete años la Paulownia genera un metro cúbico de madera mientras que el chopo emplea 12 años en producir el mismo volumen.